Hace más de 10 años, Mario comenzó a cuestionar todo lo que entraba a su casa cuando su hija presentó un problema de salud. Junto con su esposa Alba, revisaron cada etiqueta, cada ingrediente, cada promesa. Lo que encontraron no les gustó: información incompleta, ingredientes cuestionables, fórmulas ocultas, certificaciones imposibles de verificar, incluso laboratorios con direcciones inexistentes.
Eda llegó al mismo punto desde otro ángulo. Después de años construyendo TRESSO® —una marca que hoy se ha convertido en referente en café y té en México, reconocida por su calidad y consistencia—, entendió algo con total claridad: no todo lo que se consume está hecho para nutrir.